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martes, abril 17

metáforas



vengo de fumar, y las voces querían salir corriendo sobre el viento del aliento, y de hecho algunas lograron alcanzar la abertura de los labios, pero no sé... siempre nos traicionamos diciendo lo que pensamos. y sin embargo, sin conversación, sin intento de comunicación, nos estancamos en un color blanco: sin nada pensado, sin nada imaginado. en otras palabras, sin un ideal construido.


tal confusión es entonces una levedad del ser, aquel blanco, donde el secreto del cuerpo es su pesadez en el hoyo central del ser. buscamos las plumas sobre nuestras alas pero en realidad nuestra piel es una piedra, convertida en roca, convertida en ocasión.


la opción es absurda. ¿saben qué también es absurdo? el perdón... es una habilidad para tomar todo lo que uno quiera de manera habitual. ¿qué sucede con aquellos arrepentimientos que son profundos al ser, no limitados a un perdón superficial? ¿son también pesados? su livianez es plana. un perdón es el significado del fin premeditado. éste viene de la culpa, es el efecto de la causa anterior: el dolor, el mal, el machete, el chuchillo que ha rechinado en la cumbre de un ojo viejo.


sola me gustaría dormir; sí, despertar sin nadie que me mire, sin nadie a quien le deba un abrazo por los mejores días de la vida. pero, ¿para qué?


hay una montaña cerrada. un rostro con su incoherencia. un puro de amor. el amor, esa palabra... algo así comentó cortázar. para kundera, el amor nace de una metáfora...

¿cuál es, pues, nuestra metáfora?


de aquí nacemos nosotros, entre estas dos canciones ardientes.

domingo, abril 15

el orgasmo del ser


por primera vez en mi corta vida, he podido experimentar lo que es un momento inexpresable. me he vista envuelta en el puro sentir de la situación, como si tan solo me sucediera, sin nunca ser capaz de enumerarla, catergorizarla o comentarla. lo más cercano que puedo llegar a ella es por medio de rodeos, por el centro de la experimentación misma es imposible acceder a ella. y digo "ella" simplemente porque necesito darle un nombre y dado que nunca se dice de la femenidad de las cosas por regla general del español, hoy escojo las palabras para manifestar(me) que ayer acaecía el ser sin mayor distinción nominal.




y entonces, jugaba, bebía y me drogaba con el humo verde, y siempre estaba presente esta una algo sin nombrar, una algo que entre tiempo y sonrisas, además de música y bebidas, existió y seguro seguirá existiendo: ella, la que no puede ser dicha, sin mayor nombre que un pronombre.



las situaciones de la vida, los contextos dentro de los cuales nos movemos a manera de lento caracol que deja atrás una baba densa y poco fluída, son irradicales. ¿cuántas veces hemos sufrido un segundo en el cual tenemos la audacia sincera de declamar: siento? creo que hace falta un esplendor de luz apagada para poder caer en estos huecos previos al clímax (como haber amado), donde se es capaz de acceder al orgasmo del existir: ser. sin embargo, esta algo siempre nos pasa como el aire entre los dedos, impercibible.



con el obstáculo del lenguaje intento decirla, darle forma, pero como el explotar mismo de un instante penetrado, no hay más oralidad que el sentimiento mismo. así, accediendo a los juegos amistosos, sentía, y no podía ni pensarla, pues nada más era en todo mi cuerpo. con todo, este intento de dilucidación simplemente me aleja de ella, pues pensarla en palabras me confabula el sentir mismo y así, voy olvidando...


creo que podría decir más, pero no quiero que se me esfume su presencia placentera de vida misma.


de tal manera, en la oscuridad misma, ante lo que no se manifiesta con luz lenguajera, está ella.

martes, marzo 20

mi mascota muerta


siendo niña, encontré un compañero de cuatro patas, peludo que con orejas largas sonreía bigotudamente. entre los cruces de mi vestido de múltiples vuelos lo escondí para que no tuviera frío, para sentir cerca de mí la cálida presencia de otro ser vivo.

lo llevé a mi aposento del segundo piso, casa hermosa de altos techos, piso cuya cerámica era marrón color claro. en mi cuarto hay una cama frente a la ventana, siempre fui fanática de las miradas externas, con la posibilidad de ver el viento pasar mientras el calor dislumbra rayos soláneos.

pues entonces lo abrazo, y lo quiero en ese instante fugaz que se llevó mi madre al encontrarme con mi nuevo querido. mi cara de infante molesta, segura de que le quitarían a su amor, todo por hacerla doliente de lo que es el mundo, lo esconde con sus colochos templescos, ojos y mentiras. sin embargo, mis propios finestrales son más que verdes, transparencian todo callar.

así, luché por un día, manteniéndolo abultado bajo la cama, batallando con todo grano de felicidad que quería de aquel mi compañero bigotudo. al final de la guerra, tuve que caer en realizarlo que mi pareja había muerto. nunca más estaría al lado mío, había desaparecido su presencia tan cómoda en el transcurrir de mi tiempo vivo. entonces lloré cataratas de enojo y experimenté enrojecimientos rostrales. ya al final morí yo con él.

pero si es un conejo muerto, me decía mi madre, el que vamos a cocinar ahora para la cena, mientras yo plasmo la ausencia solitaria que sentía en el pecho; de esta la niña que no recuerda su infancia.

viernes, marzo 9

Morazán



I am here, alone, drinking a cup of coffee. can i say that i feel a little less empty? am i truly able to enjoy such a moment? i could not say that this instance is one of silence, for ghosts crowd my thoughts, while i try to decipher something that would keep me calm. now, the question that i have no answer for, is, well, what is it exactly that i am trying to live for? i am not gifted with this vision.



my life experience has reached a certain degree of alienation, which makes my interior design nearly white and impossible to draw with a black ballpoint pen. of course, it is even more difficult to shut the confusion out when my body is submerged in the foam somewher deep in the every day passing of time. all i know is that i hate the way feelings arouse when i lay among four white walls smudged with the yellow reflections of piss. this, now that i am here, alone, drinking coffee, i am able to rediscover (for if was prematurely obvious to me).



the place is filled with strangers, but the most impressive stranger of them all is my-self. why is my spirit continuously disturbed? why do i always try to jump out of someone's eye and intend to disguise myself as a mirage of my own desire?



the coffee in this lonely place is bitter, but with a bit of cold milk, my thoughts are no longer detained. do i really believe i am sick? yes, probably: is unhappiness a sickness? am i unhappy? i thought that one is what one thinks, but in moments such as now, i think with a dark, slither background as gloom in the shape of a dark key tone.



i wish i could see my friend, to whom i revealed my sincere desires once and never more. but now he's probably somewhere green, looking through the wind, wandering through the dense forest of thoughts, just like me. why do we feel?, i would ask him. i cannot answer this, he would reply.



i am here, drinking coffee, downtown, with crappy music in the background. and i feel alone, and it feels marvelous. time is mine and my thoughts do not wander above vanity. when i sit alone, drinking my bitter as life cup of coffee, i can hear myself, and i can feel myself. i am free of low wager, vile atmosopheres and i can hear myself scream with agony. it tastes as bitter as my coffee, and yet, bitterness has never tasted so sweet.



my fear is constituted by the knowlegde that tonight will most likely not be my last. what thoughts will caress my light-headed mind tomorrow?

lunes, marzo 5

by the creek she lies...


i felt as heaven herself and the pleasure of life beheld my eyesight, until out of the bubble burst a rabbit that followed me down the hole, into the air and beyond.

to become a part of the sigh that comes from within your mouth is what all expressions tend to accomplish. i am one of those unlimited expressions: one that dries in the corners of your wet mouth, as the tongue decides to touch the earth and hear the music that comes from her insides. it screams with beauty and cries with joy to the awakening of the ninth symphony from the new world we are about to inhabit. can you hear the violins cry out in glee towards the harmonious sunlight that shines down on the water?

i can hear the choir arrive at the beginning, right after they have erased the start, and at the middle lies the rabbit, sleeping, awaiting, dreaming, playing. in the bushes the little girl talks with the frog and whilst the bird feeds on its' prey, she eats her lovely frog friend.

when dawn is nearby, all hide in the shadows, so that the princess that so elegantly destroys the evening can play among the slippery bones that lie upon the hay.
'even though you are mad with evil, your eyes make me cry with pleasure' she says, and so goes on to die by the creek...

domingo, febrero 18

últimas palabras




hay algo peculiar en la seducción por los amores frustrados. el no querer olvidar ni el poder amar amanecen una agonía dulce en el enamorado distante. el caer fracasadamente en los paisajes de memoria ahogada realzan el deseo por lo inobtenible.



el dolor siempre enamora el sentir de una niña, pues la hace comprender la aporética situación del amor sin el amando.

sábado, febrero 17

variación de garcía lorca

Me debes un rito satánico, el cual me haría defecar placer mientras en una copa gris disfruto de un trago lujurioso. Como una galaxia oscura despertaría en rincones verdes y enmarañados en sí mismos descubriría sombras translúcidas que gruñen ecos de delicia. Salvaje, se hace reconocer como una ceremonia agonizante, donde yo, es decir nosotros, es decir, yo, celebro con voz ciega haber visto niñas cantando y pecados respirando.

Diviso un hueco a lo lejos, con un eterno que me espera. Mientras la ira escala paredes humanas, comienzo a correr hacia las pirámides de cúspides ovaladas y encuentro al lobo que me chupa las entrañas; saboreando mis deleites vuelo por el mar. Soy marea, que con la luna llena sube y baja, mojando la arena esparcida por los cabellos del libidinoso.


¿Podré derretirme y luego brotar por debajo de la tierra se
ca que se empapa de ojos cerrados, saliva endemoniada y dientes hambrientos? La tierra desolada de espejos fondos me haría pequeña y rápidamente grande, luego ancha pero después angosta y al final un estruendo escandaloso me dormiría roja y despertaría piel, con mirada inconclusa y palabras inacabadas.


Adentro siento la vida que me mueve espesa, con alegres muecas busco tus ojos y sueño amarillo tus uñas. Que las aves compartan mis ojos de águila y que los peces naden en tus ojos de tormento, puesto que al mundo he cerrado puertas e impregno sobre nuestra piel roces de labios abiertos. En otras lenguas nos descubrimos y mis dedos sueltan caricias, entretanto me mareo con tu voz, color aire se está divulgando, y la profundidad en que estamos hablando es más infinita que la oscuridad.

Los relámpagos fulminantes de la tormenta nocturna nos posicionan sobre un amplio lecho vacío y es aquí donde cabemos los silbidos.


Los hedores del sexo reviven olvidos y dormimos bajo la furia vivaz de una nariz congestionada. Quisiera poder sostenerte con mi pecho y anular historias de militares arcaicos; muertos, acechan nuestros delirios, y yo que busco un regufio cálido entre tus huesos y tu sangre. Anhelo respirar tu aliento y montar tu fuerza, dar vueltas alrededor de la cuadra para luego regresar a casa y encontrar suspendida del techo una soga que sobre la fogata está ardiendo. Giraría entonces mi cabeza hacia la cama y notaría tu dulce dormir que me llama, así me acuesto sobre tu pelo y chupo tus pestañas.


Abro mi boca y expelo una cabeza, canta y titubea. Abres tu boca y conozco tu lengua: besada descansa entre el paladar y la mandíbula. Deseo cortarla con una navaja poco filosa y beber tu líquido doloroso, sufrir tu vientre apuñalado y gritar tu llanto apasionado.


¿Cómo he de decirte, azul, que te quiero verde?