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domingo, mayo 20

carta








dadas las paredes de la incomunicación...

lo quiere con algo de inefabilidad,






pao

recomendación

lunes, abril 16

paula y aivan


paula miraba hacia fuera de su ventana aérea y podía notar que bajo las alas del gran avión transtlántico existían pedazos de tierra rodeados por un mar transparente y color acqua. junto a ella estaba sentado el amor de su vida, aivan, durmiendo con su cabeza apoyada sobre el hombro de ella. mientras ella le acariciaba su cabello semilargo, sostenía su cabeza con todo su amor y su entrega total de persona. cerró los ojos y comenzó a soñar junto a él, pues su unión existía más allá de una simple comodidad relacional.


cuando llegó a la puerta, la notó cerrada. detrás de ella podía escuchar los gemidos de quienes no duermen y la cama que crujía con el mínimo movimiento de acomodación. el cerrojo se hallaba trancado, y la luz que provenía de afuera no vislumbraba nada de lo que podía suceder adentro. así, comenzó a luchar contra la puerta, a gritar, a patearla con sus puños cerrados y a exclamar entre sollozos la justicia por su amor. luego, al ver paula que adentro se rehúsaban a dejarla entrar, tomó un cuchillo y decidió dejar escapar su furia por medio de cortes profundos, rasgando su tejido de piel hasta notar que la sangre se coagulaba sobre su extremidad.


con tiempo, cayó en un sueño confuso y se acostó a dormir cobijada por su sangre autoproclamada. llegó entonces una sombra y besó sus brazos, sus lágrimas y sus ojos cerrados. la abrazó con todo el amor de quien no sabía qué había hecho, tan solo la amaba. cuando abrió los ojos, lo vio sonriendo con sus ojos de payaso triste pero ella le hizo un gesto con sus labios berrinchoso, dejándole saber que el dolor no era superable, que prefería morir antes que entregarse a este adiós siempre tácito. sin embargo, aivan la sostuvo sobre los vidrios cortados y caminó sobre ellos cuando el río los ahogaba; tapaba el sol con su cabeza cuando paula se enceguecía con su calor, y guíaba su camino oscuro a manera de estrella del norte. y aivan, el hombre de su amor, siempre clavó su propia cruz sobre su espalda para poder caminar junto a ella cuando ésta cayese sobre sus pasos. ella, a cambio, amó a aivan con todo su ser, y entonces, despertó.


volvió a ver al ser humano que dormía junto a ella en el transporte aéreo; escuchaba su música húngara por tercera vez seguida y olía a ese olor tan familiar, tan cercano a casa, tan de ellos, que no pudo más que olvidar el sueño que le indujo aivan a ella, a paula. cuando aterrizó el avión, la tierra dejaba de moverse al son de un eco comprimido y los sueños dejaron de atormentarlos. por un lado, esperaban y recogían las maletas, por otro, se miraban con sentimiento pleno y ojos profundos, pero por un siempre tercero, sufrían en silencio, como la sombra que se acercó a desvelar el sufrimiento de paula aquella noche en su cama.

lunes, abril 9


como una ventana, no sé si miro hacia fuera o hacia dentro.


me duele la vida y sus sonrisas.

sábado, marzo 31

la mirada inefable del muerto dandi

tuya fue esa la mirada que me regalaste ayer, inefable. con ojos profundos me hablaste en lenguas, todos aquellos sentimientos que solo se tangibilizan cuando miro en la oscuridad vacía de tus ojos muertos.

una vez levantaste la mirada, me viste y en el siguiente movimiento, quitaste tu ser frente a mi presencia curiosa; una segunda vez inmediata alzaste los ojos hacia mí, me sorprendiste con tu desnudez directa. con dolor me hablaste sin decir un sonido, y con amor me viste entre vasos secos por entre tus largas pestañas enredadizas. ya quise hundirme en tus brazos y llorar por la imposibilidad de mis errores.

hoy amanezco y recuerdo siempre en todo distante momento, aquella tu mirada inefable, la que me conversó luego de eterno silencio y rememoro así tu espalda vuelta contra mi cuerpo, pseudo-ignorando mi vida, mis cantos y mi poesía. sin embargo, yo también te regalo un espejo de mi espalda, sin nunca girar mi cuerpo, tampoco evitando ni tu faz, espectro nublado, ni tu hermosa cabeza frondosa. te ignoro mirándote directamente a los ojos, intentando agotar tu resignación y tus miedos, buscando hablar sobre hombres muertos y escenas arcaicas, pero ya siempre huyo de tí.

luego de soñar, despierto enmarañada en una gran mirada inefable, y siento que las lágrimas comienzan a poblarme, sin embargo, recluída en mis sábanas ausentes, no lloro, puesto que para eso necesito la muerte o incluso compañeros ignorantes de mí.

esa dirección visual; yo, el destino de esta mirada confesiva. nada más queda que olvidar... pero, no obstante todo, el olvidar nunca olvida.

lunes, marzo 19

tu mirada cercena mi posibilidad de escritura voraz

con dientes lobáneos gargulles mi mundo infinito, el que te acosa con tus posibilidades y hermosos atardeceres. con miedo escuchas mi vida y escondes tu rostro entre finas gotas de sangre, murmullo de tu propia poesía explosiva.

lidio con el no poder abrazarte; el querer entregarme al agua eternamente móvil me infunde un moméntum valioso de ser agredido, mientras el pavor a dejarme penetrar castiga mi pasado. ahora ya cae el sabor, el gusto por lenguas mojadas, y vos seguís acechando mis entrañas, carcomiendo mi corazón, pudriendo mis manos.

te asusto con mi llanto, pues mis ojos se han convertido en huecos negros de dulzura, gritando con lujuria la sabiduría carente de la nada.

quien te mira ve un cuerpo desnudo, ahogado en cubiertas rotas y almohadas húmedas. te desea comer, desangrar tu alma con fieras desaparecidas, traducir tus espasmos en lengua oral.

doble es la siniestra cara de mí, dos son los reflejos.

viernes, marzo 16

pensé que ya no te amaba, pero en la realidad de las cuentas esporádicas, he caído en reacción que te amo con toda la fuerza con la que la tierra gira sobre sí misma; con la rutina de las estaciones, cuando caen las flores de los árboles, con la seguridad de la muerte eterna.

domingo, marzo 11

derechos de la sexualidad


1. derecho a la protección.

2. derecho a la satisfacción.

3. derecho al jugueteo precoz.

4. derecho al deseo.

5. derecho al sudor.

6. derecho a (no) hacer el amor.

7. derecho a la diversidad corporal.

8. derecho a la excitación visual.

9. derecho a la masturbación ajena.

10. derecho al ORGASMO: el suicidio conjunto de dos suspiros.

viernes, marzo 9

ver-nos

a pesar de que en mí atacan piratas del océano que sos buscando navegarnos,

secamente permanecen las gotas de palabras en mis labios solitarios,
pues hoy, nada tengo para decirte

miércoles, marzo 7

maturbación


con sigiloso morbo puedo adentrarme en mi suculente aposento, cantar gemidos profundos y anotar ríos fluyentes de gritos.

...puedo agotar mi sudor entre sábanas sucias, limpiar mi tortura con pecados de deleite humano y chupar mis dedos húmedos.

...tocar orgasmos y despertar mi cuerpo con éxtasis concreto, real y pudiente, finalizando en un mar sereno de músculos rendidos al placer.

una noche ruda descansa en la entrepierna bochornosa del calor extinguido.

viernes, marzo 2



quiero llorar pero la secura de lágrimas negras se impregna sobre mis pestañas.


miércoles, febrero 28


hoy acaece todo mal en sentido, el oleaje del suceder solda mi estado de sumersión mientras mis párpados sueñan con ojos caídos.

sobre
hombros desnudos y callados saltan las canciones de un mágico mundo, con pensamientos al aire libre que se mutan en ninfas con arena corposa y mangas escamosas.

Han de ser las
imágenes de cuerpos antañeros las que recapaciten la brisa marítima, trayendo en su marea el agotamiento del viento, el ocio del océano.

releva tú el quejido de mi humanidad y reposa sobre esos hombros friolentos el musgo de los arrecifes que bañas y cuando traigas la noche y los
aguijones extraigan tu vida, la luna expondrá su gruta y exclamará luz a su brillo.

domingo, febrero 18

besos

corría por densos bosques de lujuria, pasando por verdades universales y por destellos de desgracia; me aventuraba por los montes de delicia que la desdicha llora detrás de los meandros del sabroso cielo; dentro de la selva oscura se pierden los gritos que anegan el silencio, y la densidad de lo infame se convierte en marañas verdes.


mi prisa se detiene y entonces la turbación del instante lánguido y ridículo se posa sobre mis hombros y su lengua azarosa me cuenta maldiciones exquisitas de una realidad bifurcada en instantes de tiempo desmedrado; ya el tenue vestigio de una apócrifa blasfemia descifra la vida como una profunda paradoja baladí.


nos besamos, y reí mientras la sangre manchaba mi ropa, entretanto las lágrimas manchaban mi piel.

sábado, febrero 17

destino irrefutable

si hubiera podido elegir mi destino, hubiera elegido amar. amar con el alma, amar con el cuerpo, con los ojos y la lengua, con las uñas de mis pies curveados. con el furor que una vez me tomó por sorpresa y me hizo armar ficciones de un roble. amar por amar, morir amando, soñar el amor color piel, color palabra y sabor ausencia de dolor. despertar entrelazada con sábanas y amor, caricias y suspiros miel, dulce despertar del sentir anímico, de la mirada marinada en los fluidos carnales. amar al que ama con su ser completo, con sus dedos tamaño gigante, con la seguridad de sus raíces.